
Todo lo que es verdadero, permanece. En el jardín de Dios, la flor abre y se mustia, pero cuando se mustia no es que acaba; florece otra y otra vez. Las estaciones vienen, se van y vuelven, y en su sucesión esta la verdad. Así, todas las relaciones reales, las felicidades ciertas, son continuas, no pasajeras. En su sucesión no cesan verdaderamente.
Morada de Paz. Rabindranath Tagore.

Mi corazón se mustia en silencio, y no sé decir por qué. Son cosas pequeñitas que nunca pide, ni entiende, ni recuerda.

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