
¿Quién es esta mujer que vive en mi corazón, la siempre triste? La pretendí pero no la gané.
La adorné con guirnaldas y canté en su alabanza... Brilló un momento una sonrisa por su cara, pero al punto se desvaneció.
Y me dijo, llena de pena: "No está mi alegría en ti".
Le compré ajorcas enjoyadas; la abaniqué con abanicos recamados de diamantes, la acosté en una cama de oro... Aletearon sus ojos con un relámpago de alegría, pero al punto se apagaron.
Y me dijo, llena de pena: "No está en estas cosas mi alegría".
La senté en un carro de triunfo, y la paseé por toda la tierra. Miles de corazones conquistados se humillaron a sus pies, y las aclamaciones resonaron por el cielo... Un momento lució el orgullo en sus ojos, pero se deshizo en lágrimas.
Y me dijo, llena de pena: "No está mi alegría en la victoria".
Le pregunté: "¿Qué quieres, entonces?" Y me dijo: "Espero a uno que no sé como se llama". Y calló.
Y los días se le pasan diciendo, llena de pena: "¿Cuándo vendrá mi amado desconocido? ¿Cuándo lo conoceré para siempre?"
La adorné con guirnaldas y canté en su alabanza... Brilló un momento una sonrisa por su cara, pero al punto se desvaneció.
Y me dijo, llena de pena: "No está mi alegría en ti".
Le compré ajorcas enjoyadas; la abaniqué con abanicos recamados de diamantes, la acosté en una cama de oro... Aletearon sus ojos con un relámpago de alegría, pero al punto se apagaron.
Y me dijo, llena de pena: "No está en estas cosas mi alegría".
La senté en un carro de triunfo, y la paseé por toda la tierra. Miles de corazones conquistados se humillaron a sus pies, y las aclamaciones resonaron por el cielo... Un momento lució el orgullo en sus ojos, pero se deshizo en lágrimas.
Y me dijo, llena de pena: "No está mi alegría en la victoria".
Le pregunté: "¿Qué quieres, entonces?" Y me dijo: "Espero a uno que no sé como se llama". Y calló.
Y los días se le pasan diciendo, llena de pena: "¿Cuándo vendrá mi amado desconocido? ¿Cuándo lo conoceré para siempre?"
La Cosecha. Rabindranath Tagore.








Mi corazón se mustia en silencio, y no sé decir por qué. Son cosas pequeñitas que nunca pide, ni entiende, ni recuerda.
