
El día, que nos separa, nos saluda a los dos por última vez, y se va: y la noche se echa el velo por su rostro, y guarda la única lámpara que arde en mi alcoba.
Tu esclava oscura viene, y tiende callada la alfombra nupcial: y tú te sientas sola conmigo, en silencio, hasta que muere la noche.
Tu esclava oscura viene, y tiende callada la alfombra nupcial: y tú te sientas sola conmigo, en silencio, hasta que muere la noche.
La cosecha. Rabindranath Tagore.

Mi corazón se mustia en silencio, y no sé decir por qué. Son cosas pequeñitas que nunca pide, ni entiende, ni recuerda.

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