sábado, 26 de marzo de 2011

Sí, era yo.


Ella vino a mi encuentro, encendidas sus mejillas y resplandeciente el rostro.
-¿Me aguardaba usted? -preguntó ella-. He temido que usted hubiese de esperar demasiado rato.
Yo no había tenido que aguardarla; ella se había puesto en camino antes que yo saliese.
-¿Ha dormido usted bien? -le dije, sin saber qué decirla a ciencia cierta.
-No he podido conciliar el sueño -respondió-. He permanecido constantemente desvelada-. Y ella me contó que había permanecido toda la noche con los ojos entornados sentada en una silla. También había salido un rato afuera.
-Esta noche ha merodeado alguien en torno de mi cabaña -le dije-. Al amanecer descubrí huellas de pisadas en el cesped.
Ella se sonrojó a la par que se apoderaba de mi mano en pleno camino, en actitud recogida. Miréla yo y le pregunté:
-¿Ha sido usted tal vez?
-Sí -respondió ella, acercándose más, rozándome el cuerpo-. Era yo, que me acerqué calladito para no interrumpir su sueño. Era yo que quería estar próxima a usted, porque le amo.

Knut Hamsun. Pan.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Con la tecnología de Blogger.

About

 

Navega

Rest in Beats.

¿Qué día es hoy?