
Sólo salía de noche. Caminaba sin rumbo, siguiendo los pasos y las huellas invisibles que el amor deja sobre las hojas, siguiendo el calor que los corazones agitados rocían en su entorno, como huellas en la arena, que tarde o temprano, borrará el viento o la mar. Sólo salía de noche por miedo de ver al amor a los ojos.

Mi corazón se mustia en silencio, y no sé decir por qué. Son cosas pequeñitas que nunca pide, ni entiende, ni recuerda.

No hay comentarios:
Publicar un comentario